La Ley 20.744 de Contrato de Trabajo en Argentina regula el derecho de los trabajadores a gozar de vacaciones anuales pagas. Esta normativa establece una escala de días mínimos de descanso en función de la antigüedad del empleado en la empresa: quienes tienen menos tiempo de servicio acceden a 14 días corridos, mientras que el beneficio aumenta progresivamente a 21, 28 o hasta 35 días corridos conforme se incrementa la antigüedad.
El monto que corresponde abonar durante el período de vacaciones se determina tomando el sueldo habitual y dividiéndolo por 25 para obtener la suma diaria. Este mecanismo asegura que el trabajador reciba una compensación justa y proporcional al gozar de su descanso anual.
La ley también dispone pautas sobre el momento en que deben
otorgarse las vacaciones, garantizando que el trabajador pueda efectivamente
gozar de su descanso. Sin embargo, en la actualidad se debaten propuestas de
reforma que buscan otorgar mayor flexibilidad al empleador para definir el
período vacacional, siempre y cuando se respete el derecho al descanso
efectivo.